Durante décadas, el propilenglicol ha sido la opción por defecto en sistemas de refrigeración, especialmente en sectores críticos como alimentación y bebidas, farmacéutico y entornos médicos, donde se prioriza una clasificación no tóxica. Sin embargo, “por defecto” no siempre significa óptimo. A medida que aumentan los costes energéticos y las exigencias de rendimiento, las limitaciones de los glicoles tradicionales son cada vez más evidentes.
Coolflow DTX® establece un nuevo estándar: un glicol avanzado con las mismas credenciales de baja toxicidad que el propilenglicol, pero diseñado para transferir calor de forma más eficiente, reducir el esfuerzo del sistema y generar ahorros energéticos medibles. Para los operadores que buscan hacer más con menos energía, el cambio desde glicoles convencionales no es incremental, es transformador.
En el núcleo de cualquier sistema de refrigeración hay un objetivo simple: evacuar el calor de la forma más eficiente posible. El fluido que circula por el sistema juega un papel mucho más relevante del que a menudo se reconoce. Aunque el propilenglicol ha sido históricamente fiable, nunca fue diseñado específicamente para responder a las demandas energéticas actuales.
Aquí es donde empieza la diferencia.
Las soluciones tradicionales de propilenglicol presentan de forma inherente una menor eficiencia en la transferencia de calor y una viscosidad significativamente mayor, especialmente a bajas temperaturas. Esto obliga a las bombas a trabajar más, incrementando el consumo energético del sistema. En entornos de alta demanda, ya sea una cervecera, una planta farmacéutica o una aplicación médica, esta ineficiencia se traduce directamente en mayores costes operativos y un uso innecesario de energía.
Coolflow DTX® cambia completamente esta ecuación.
Por diseño, DTX ofrece ventajas termodinámicas e hidrodinámicas típicamente asociadas a fluidos basados en etilenglicol, manteniendo al mismo tiempo las credenciales de baja toxicidad que hacen adecuado al propilenglicol para aplicaciones sensibles. De este modo, elimina el histórico compromiso entre rendimiento y seguridad que ha condicionado el diseño de sistemas durante décadas. El resultado es un fluido que fluye con mayor facilidad y transfiere el calor de forma más eficaz.
Gracias a su menor viscosidad, especialmente a bajas temperaturas, Coolflow DTX® reduce la energía necesaria para hacer circular el fluido por el sistema. Al mismo tiempo, su rendimiento térmico mejorado optimiza la eficiencia del intercambio de calor. En términos reales, la conversión desde propilenglicol a Coolflow DTX® ha demostrado incrementos superiores al 10% en el coeficiente de rendimiento (COP) del sistema, junto con reducciones equivalentes en el consumo energético y las emisiones de carbono.
Estos beneficios no son marginales, son transformadores.
En uso desde 2011, Coolflow DTX® se ha consolidado como el fluido térmico de referencia para cerveceras, lácteas, destilerías, industrias alimentarias y operadores de cadena de frío. Entre sus principales usuarios se encuentran PepsiCo, Coca-Cola, Haribo, Diageo, Molson Coors, Heineken y McCain, entre otros. De hecho, muchas nuevas instalaciones del sector alimentación y bebidas ya se diseñan desde el inicio en base a las características de rendimiento de DTX.
Este cambio tiene implicaciones más amplias.
Gracias a su menor viscosidad, mejor conductividad térmica y mayor densidad en comparación con el propilenglicol, los sistemas pueden diseñarse con enfriadoras, bombas y tuberías de menor tamaño, manteniendo la misma capacidad de refrigeración. El resultado no es solo una reducción del consumo energético, sino también una disminución del CAPEX, un factor cada vez más relevante en proyectos industriales de gran escala.
Y su aplicación no se limita al sector alimentario.
Coolflow DTX® también se ha adoptado en tecnologías médicas y de defensa altamente especializadas, donde tanto el rendimiento como la seguridad son críticos. Se utiliza en unidades piloto de refrigeración para aeronaves militares avanzadas, así como en dispositivos médicos de alta precisión, como sistemas de calentamiento y enfriamiento de sangre utilizados en cirugía a corazón abierto, donde la fiabilidad, eficiencia e integridad del fluido son fundamentales.
Sin embargo, la ventaja principal es consistente en todos los sectores: la eficiencia
Al reducir la carga sobre las bombas y mejorar el rendimiento global del sistema, Coolflow DTX® contribuye a prolongar la vida útil de los equipos, reducir las necesidades de mantenimiento y mantener un rendimiento de refrigeración constante en el tiempo. En un contexto donde la industria está cada vez más presionada para reducir el consumo energético y la huella de carbono, estos beneficios ya no son opcionales, son esenciales.
La cuestión ya no es si los sistemas de refrigeración pueden mejorar, sino hasta qué punto pueden optimizarse mediante un enfoque adecuado.
Coolflow DTX® representa un cambio de mentalidad: pasar de elegir fluidos por costumbre a hacerlo en base al rendimiento. Al priorizar la eficiencia energética a nivel de fluido, los operadores pueden desbloquear mejoras que impactan en todo el sistema.
En un entorno donde cada kilovatio cuenta, esto no es solo una mejora: es una ventaja competitiva.
Descubre lo que Coolflow DTX® puede hacer por tu sistema. Contacta con nuestro equipo de expertos.